lunes, 28 de marzo de 2016

Ruth Orkin. Una chica americana en Italia

American Girl in Italy. Ruth Orkin 1951 © Ruth Orkin Photo Archive

Ruth Orkin nació en 1921 en Boston pero creció en Hollywood, pues su madre era actriz de cine mudo. A los diez años le regalaron su primera cámara y empezó fotografiando a sus compañeros de estudios y profesores en el instituto. Cuando tenía 17 años se embarcó en una peculiar travesía del país en bicicleta y en solitario, desde Los Ángeles a Nueva York, con el objetivo de asistir a la Feria Mundial de 1939 y documentar fotográficamente todo el viaje. De vuelta al hogar estudió por un breve tiempo en Los Angeles City College con la intención de convertirse en fotoperiodista, aunque su mayor vocación era ser directora de cine, algo prácticamente imposible para una mujer en el Hollywood de aquellos tiempos. Después de infructuosos intentos, en 1943 se mudó definitivamente a Nueva York donde trabajó como retratista de niños de día y fotógrafa de salas de fiestas de noche hasta que consiguió un encargo del New York Times, en 1945, para hacer un fotorrepotaje sobre Leonard Bernstein, el primero de una serie de ellos dedicados a grandes compositores y directores de la mal denominada música clásica. A partir de ahí inició una carrera como freelance, colaborando con prestigiosas publicaciones, entre ellas Life, Look y Ladies' Home Journal. Contrajo matrimonio con Morris Engel, un cineasta independiente y durante un tiempo se dedicó al cine, llegando a co-dirigir con su marido dos películas, una de las cuales, "The Little Fugitive", estuvo nominada en 1953 al Oscar por el mejor guión original. Tras esa etapa volvió a la fotografía y publicó un par de libros de imagenes de Nueva York tomadas desde la ventana de su apartamento, situado frente al Central Park, que le dieron cierta fama temporal: "The World Through My Window" (1978) y "More Pictures from My Window, (1983). Falleció en su apartamento de Nueva York en 1985.

Aunque Ruth Orkin dedicó su vida a la fotografía y al cine, lo cierto es que hoy día se la recuerda fundamentalmente por ser la autora de una de esas imágenes icónicas que representan la memoria de toda una época, uno de esos casos de fotografías que, surgidas casi del azar, parecen destinadas a tomar vida propia y superar en fama y recorrido a su propia creadora. Nos referimos, claro está, a "American Girl in Italy" del año 1951.  La gestación de esta singular fotografía, infinidad de veces reproducida y que cuelga como póster de las paredes de miles de hogares, fue una mezcla de suerte y talento que son, si hacemos caso a Woody Allen, los dos componentes del éxito. Ruth Orkin fue enviada a Israel por la revista Life para cubrir un impotante concierto de la Israeli Philharmonic y a su vuelta decidió pasar unos días en Florencia donde casualmente conoció a Jinx Allen (más tarde conocida como Nina Lee Craig), una por entonces joven pintora de 23 años que se alojaba en su misma pensión y que estaba realizando un viaje de estudios de seis meses por Europa. Ambas congeniaron, se hicieron amigas y Orkin le propuso que hiciera de modelo para un reportaje titulado “Don’t be Afraid to Travel Alone” que encajaba perfectamente en la linea editorial de la revista y que iba dirigido a animar a las jóvenes americanas a perder el miedo a viajar solas por Europa tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Con este fin la joven artista se paseo "en solitario" por la ciudad, fue de compras, montó en bicicleta, en coche de caballos, en bólido de carreras, tomó café e hizo de turista abrumada en la impresionante Piazza della Signoria... Pero entre tanta actividad pintoresca el disparo que se haría mundialmente famoso surgió inesperadamente a las diez y media de la mañana cuando la "chica americana" entre una actividad y otra pasó a pie decididamente ante un grupo de italianos apostados en la calle provocando una espontanea explosión de "encendida admiración". La escena es tan perfecta que puede parecer que estaba preparada pero no fue así. Recordemos que en la Italia de posguerra el trabajo no abundaba y había días en que los hombres estaban en la calle reunidos porque en esa jornada no habían conseguido ocupación laboral. Por otro lado, vean la la tira de película en la hoja de contacto y podrán comprobar que se trata realmente de un disparo único en una serie y que no fue en absoluto una escenografía previamente estudiada.

Antes de despedirme me gustaría hacer dos aclaraciones al respecto de esta emblemática fotografía. La primera es reivindicar la autoría original de Ruth Orkin, pues esta fotografía se atribuye infinidad de veces equivocadamente a otros fotógrafos y también se confunde con "Gli italiani si voltano" de Mario de Biasi con la que efectivamente comparte temática pero, al Cesar lo que es del Cesar, la fotografía de Orkin es tres años anterior. Y en segundo lugar, igual que aclaré al hablar de la mencionada fotografía de Mario de Biasi, señalar que este tipo de imágenes son un icono de una época y una sociedad concreta y que solo así pueden y deben ser comprendidas. Aplicando los patrones de comportamiento actual podrían parecer un símbolo de comportamientos machistas, ofensivos e incluso agresivos hacia la mujer pero en aquella época no se entendía como tal, muy al contrario era un gesto de simpatía. Y si alguien duda de esto, lo más indicado es escuchar la opinión de la propia protagonista de la escena quien años más tarde, recordando la situación dijo: "En ningún momento me sentí incómoda ni acosada en Europa y esa fotografía no es un símbolo del acoso, es un símbolo de una mujer pasándoselo maravillosamente bien. Los hombres italianos son muy elogiosos y es bonito que te aprecien. No me sentí ofendida en lo más mínimo". Y así debió de ser porque en los siguientes fotogramas de la copia de contacto vemos que el joven de la Vespa, uno de los "elogiadores" mas vehementes, se ofreció galantemente a darle un paseo en moto y la joven americana aceptó encantada, algo que evidentemente no hubiera hecho de haberse sentido agobiada o molesta... en fin, que eran otros tiempos, otros modos.

Y por hoy nada más, un saludo amigos. Si, cuando acaben de ver la selección de imágenes del peculiar paseo de la joven pintora por Florencia, les apetece comparar con la fotografía de Mario de Biasi que les comentaba, "Gli italiani si voltano", no tienen más que hacer CLIC AQUI.


Jinx with statue. © Ruth Orkin Photo Archive

 Jinx en la Logia della Signoría. Florencia 1951  © Ruth Orkin Photo Archive

Jinx in beads, Florence, © Ruth Orkin Photo Archive

Jinx with cop, Florence, 1951 © Ruth Orkin Photo Archive

Jinx at cafe, Florence, 1951 © Ruth Orkin Photo Archive


Treasure Tours, Florence, 1951 © Ruth Orkin Photo Archive

Couple in MG, Florence, 1951 © Ruth Orkin Photo Archive

Jinx in goggles, Florence, 1951 © Ruth Orkin Photo Archive

Hoja de contactos © Ruth Orkin Photo Archive

Ruth Orkin © Ruth Orkin Photo Archive





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