sábado, 6 de octubre de 2012

Irving Penn Portraits

Irving Penn Portaits: Truman Capote
"Las personas sensibles, cuando se enfrentan a un retrato ante una cámara, ponen la cara que creen que les gustaría mostrar al mundo... De vez en cuando, lo que que se oculta detrás de esa fachada es excepcional y más maravilloso de lo que el sujeto sabe o se atreve a creer."
Irving Penn


Nacido en New Jersey en 1917, Irving Penn tuvo en un principio la intención de dedicarse al diseño gráfico y la ilustración lo que le llevó a trabajar en la revista Vogue como ayudante de su director artístico, Alexander Liberman. En 1943, dado su buen hacer, empezó a colaborar en el diseño de sus portadas y a realizar para la revista elegantes y glamurosos retratos femeninos que a partir de la Segunda Guerra Mundial le proporcionaron un creciente prestigio. En 1953 fundó su propio estudio fotográfico. Precisamente con ocasión de su inauguración pronunció su famoso lema, "Photographing a cake can be art", fotografiar un pastel puede ser arte, una de las frases más famosas de la historia de la fotografía . Desde ese momento y hasta su relativamente reciente fallecimiento a los 92 años (Nueva York, 2009), la carrera de Irving Penn ha sido una  de las más constantes, prolíficas e influyentes de todo el siglo XX.
Si bien Irving Penn no se dedicó en exclusiva al retrato si que se puede afirmar sin temor a equivocarse que este constituyó uno de los géneros más importantes en su carrera. Penn fue un retratista sobresaliente que desde un principio supo introducir en la super-sofisticada y todopoderosa prensa americana del "lifestyle" nuevos aires de sencillez, austeridad y concentración psicológica en el personaje retratado, creando un nuevo modelo de retrato. Acomodándose al famoso lema de Mies van der Rohe, menos es más, Penn sitúa al personaje sobre un fondo neutro descontextualizandolo por completo de elegantes localizaciones, lo somete a una cruda iluminación aparentemente sencilla y directa y lo convierte en el protagonista absoluto del cuadro, sin elementos accesorios que distraigan la atención del espectador. La mirada, el gesto y la postura corporal se convierten en la clave única para transmitir la personalidad del retratado y extraer de este, como si de un limón se tratara, su genuina "verdad". Creó así Penn una nueva tendencia que influyó de forma decisiva en toda una generación de fotógrafos que trabajaban como él para la prensa de moda como por ejemplo Richard Avendon o Helmut Newton. Y con este espíritu sometió al implacable veredicto de su cámara a muchos de los personajes más influyentes y famosos del siglo XX: John Kennedy, Truman Capote,  Igor Stravinsky, Rudolf Nureyev, Igmar Bergman, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Giorgio de Chirico... y así un largo etcétera. De entre ellos este libro presenta una selección de treinta, impresos en un inmejorable trítono. Si cae en sus manos no lo duden, abran sus páginas y dispónganse a disfrutar con la memoria de un siglo que nos ha marcado definitívamenete. 

Irving Penn Portaits: Al Pacino

Irving Penn Portaits: Rudolf Nureyev, 1967

Irving Penn Portaits: Barnet Newman

Irving Penn Portaits: Ives Saint Larent, 1957

Irving Penn Portaits: Marlene Dietrich 1948

Irving Penn Portaits: Picasso 1957

Irving Penn Portaits: Salvador Dalí

Irving Penn Portaits: Sofia Loren

Irving Penn Portaits: Nadja Auermann

Irving Penn Portaits: Amber Valletta

Irving Penn Portaits: Igmar Bergmann, 1964

Irving Penn Portaits: Georgia O'Keeffe, 1991
Irving Penn Portaits: Freckles.



                                                Irving Penn Portraits
                                                Magdalene Keaney / Sandy Nairne
                                                National Portrait Gallery, 2010