domingo, 17 de julio de 2016

Paul Outerbridge, pionero maldito.

"Una diferencia muy importante entre el color y la fotografía monocromática es esta: en blanco y negro sugieres, en color afirmas. La sugestión puede implicar mucho, pero la afirmación exige certeza... absoluta certeza."

Paul Outerbridge

Paul Outerbridge fue un prominente fotógrafo comercial y de moda, que destacó como uno de los pioneros de la fotografía en color del siglo XX. Su carrera fulgurante le llevó a ser uno de los profesionales mejor pagados y mas solicitados en su momento, sin embargo su estrella se eclipsó súbitamente con la aparición de nuevas y más económicas técnicas, amén del escándalo que sus fotografías eróticas causaron en la entonces puritana sociedad Norteamericana.  En consecuencia Outerbridge vivió el duro olvido en los últimos años de su vida, olvido del que periódicamente viene siendo rescatado, pues no es posible hablar con un mínimo de rigor de la historia de la fotografía en color sin reconocer la inestimable y muy adelantada aportación de este peculiar fotógrafo. 

Nacido en Nueva York en 1896 y fallecido en California en 1958, Outerbridge trabajó en un principio en su adolescencia como ilustrador y escenógrafo, hasta que en 1917 se alistó en el ejército y allí comenzó a hacer fotografía. Cuatro años más tarde se licencia y se apunta a la Clarence H. White school of photography de la Universidad de Columbia, decantándose por la fotografía comercial, publicitaria y de moda. En solo un año comienza a publicar en las revistas Vanity Fair y Vogue, iniciando así una meteórica y exitosa carrera como profesional de la fotografía. En 1925 se traslada a Londres invitado por la Royal Photographic Society para una exposición monográfica y posteriormente se establece en Paris, donde trabaja con Edward Steichen, con quien establece una amistosa rivalidad, conoce a Man Ray y a la flor y nata de las vanguardias artísticas del momento y funda el mejor estudio fotográfico comercial de su época.

En 1929 Outerbridge regresa a Nueva York, donde se establece con un gran estudio dedicado fundamentalmente a la fotografía publicitaria. Se inicia en las nuevas técnicas de procesado de fotografía en color y pronto se convierte en un maestro de la complicada y exigente técnica del tricolor carbro, que consistia en esencia en superponer tres clichés de tres colores básicos para obtener una vívida imagen policroma final, algo similar a lo que hacen las impresoras de nuestros días, pero de forma manual. Alterna los géneros publicitario y de fotografía de moda con una paralela pasión por el desnudo al que aplica todos sus conocimientos sobre la nueva técnica tricolor de la que se ha convertido en uno de los expertos más reconocidos del mundo, publicando en 1940 un manual sobre el procesado carbro "Photographing in Color" (New York: Random House, 1940) que es todo un clásico.  Hasta que en 1943 estalla el escándalo, pues sus desnudos son considerados demasiado directos unos y peligrosamente perversos otros para la puritana sociedad norteamericana de su época y pierde su estudio, teniendo que trasladarse a Hollywood, donde sobrevivió en una larga decadencia hasta que un cancer de pulmón acabó con su vida en 1958.

Paul Outerbridge fue un adelantado a su tiempo, pero para su desgracia se adelantó tal vez demasiado, hasta el punto de que ninguno de sus contemporáneos comprendió lo que hacía. Es difícil encontrar en toda la historia de la fotografía  un ascenso tan vertiginoso y deslumbrante sucedido de una caída tan estrepitosa y cruel. Si es usted de los que sienten fascinación por la figura del artista maldito no lo dude, Paul Outerbridge tiene todas las papeletas para ser uno de sus héroes. Apostó por el color en la fotografía artística cuando solo se entendía su uso comercial y el arte estaba reservado para el blanco y negro. Osó hacer fotografías fetichistas y eróticas, similares a las que hacía en blanco y negro Man Ray bajo el paraguas de la etiqueta "surrealista", pero en un excelente y brillante color y fue por ello tildado de pornógrafo y abandonado por su selecta clientela. Apostó por la excelencia técnica del sistema tricolor carbro que él consideraba muy superior y perdió ante la avalancha del nuevo, menos sofisticado pero más económico y asequible, sistema de revelado por transparencia Kodak. Y ya en plena caída nos propuso una fotografía casual y "democrática" en el sentido que le dio Eggleston, introduciendo nuevas semánticas visuales de una novedad y modernidad rabiosa que, adelantadas en más de una década a los también pioneros Eggleston y Meyerowitz, no fueron entendidas por nadie, para desgracia del desventurado Outerbridge, quien murió en pleno olvido al poco tiempo.

Les dejo a continuación dos series de fotografias de Paul Outerbridge, el maestro que llegó a competir seriamente con Edward Steichen para luego desaparecer en el limbo de los ignorados. La primera está compuesta de las fascinantes tomas que realizó en su largo exilio californiano, entre 1948 y 1955, que son un prodigio de modernidad y, como ya dijimos, en cierto modo se adelantan en más de una década al propio Egglestone:

© Paul Outerbridge Estate.

© Paul Outerbridge Estate.  Lulu Belle Restaurant, California c.1950

© Paul Outerbridge Estate. Laguna Beach, California, hacia 1950. 


© Paul Outerbridge Estate, Airport Lounge, México, hacia 1950.


© Paul Outerbridge Estate. Airport Café with Band, Mexico c.1950


© Paul Outerbridge Estate. Balboa Beach, California, hacia 1950.


© Paul Outerbridge Estate, Carroza de carnaval, México, hacia 1950.


© Paul Outerbridge. Fiesta en Laguna Beach, California, hacia 1950.


© Paul Outerbridge Estate, Travel Agent, Mazatlán, Mexico, hacia 1950


© Paul Outerbridge Estate. Model with satin dress. Laguna Beach, California, c.1950


Paul Outerbridge: New Color Photographs from Mexico and California, 1948-1955.
Publisher: Portland, Oregon: Nazraeli Press, 2009
 Y la segunda serie que les propongo está compuesta por algunos de sus muchos y muy personales desnudos:



Nus de Paul Outerbridge - Editorial Nathan


Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate

Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate

Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate

Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate


Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate


 © Paul Outerbridge Estate - Woman with Claws, 1937


©Paul Outerbridge Estate. Nude with Mask and Hat, c.1936 

©Paul Outerbridge Estate. Shower 1937.

©Paul Outerbridge Estate, Cyclops, c1935

Portada original de una de las múltiples ediciones del libro publicado por Paul Outerbridge sobre el proceso de fotografía en color "carbro-trichrome"
Paul Outerbridge, 1938





domingo, 3 de julio de 2016

William Eggleston, la rebelión del color.

© William Eggleston
"Yo solo hago una fotografía de una cosa. Literalmente. Nunca dos. Así, después de sacar esa imagen la siguiente está esperando en algún otro sitio... Se puede hacer una buena fotografía de cualquier cosa. Y una mala también"
William Eggleston


William Eggleston es una de las figuras clave en la evolución y reconocimento artístico de la fotografía en color. Nacido en Memphis, Tennessee, el 27 de julio de 1939, pasó los primeros años de su vida en el estado de Mississippi interesandose en un principio por la electrónica, el arte y la música. Tras cursar la secundaria en la Webb School de Tennessee que impartía una enseñanza tradicional, en la que las actividades artísticas ocupaban una posición muy residual, ingresa en la Universidad de Vanderbilt. Allí se decide por la fotografía y se compra su primera cámara empezando a trabajar en blanco y negro. Luego sigue sus estudios universitarios en la Universidad de Mississippi en Oxford, Estados Unidos.

Egglestone realiza sus primeros trabajos muy influidos en un principio por maestros como Henri Cartier-Bresson, Robert Frank y Walker Evans, haciendo fotografía solo en blanco y negro. Hasta que por 1965 se decide a experimentar con la fotografía a color y lo hace aproximándose a las escenas y situaciones de la vida real con un enfoque radicalmente novedoso, ajeno a los prejuicios artísticos de la época. Inicialmente su obra pasa desapercibida hasta que en 1969 John Szarkowski la descubre y queda tan impresionado que le sugiere al comité fotográfico del Museo de Arte Moderno de Nueva York que adquiera algunas de sus fotografías. Será en el mismo MOMA donde en 1976 se realice una exposición monográfica con 75 de sus fotografías que alcanzó una gran repercusión y generaría también una notable controversia, debido sin duda al novedoso y aparentemente anárquico planteamiento de la obra de Eggleston. Gracias a esto conoció a Viva, Janet Susan Mary Hoffmann, una de las estrellas de la entonces rutilante galaxia de Andy Wharhol, con quien mantuvo una larga relación. Así se introduce en los ambientes del pop-art y difunde su teoría llamada Democratic Camera, según la cual cualquier cosa, por banal que nos pueda parecer, puede quedar perfectamente representada por la óptica de una cámara. Una idea por aquel entonces nueva y arriesgada que Szarkowski defendería en el catálogo de la exposición con estas palabras: "Eggleston … shows us pictures of aunts and cousins and friends, of houses in the neighborhood and in neighboring neighborhoods, of local streets and side roads, local strangers, odd souvenirs, all of this appearing not at all as it might in a social document, but as it might in a diary, where the important meanings would be not public and general but private and esoteric." ("Egglestone... nos muestra imágenes de tíos, primos y amigos, de casas en el vecindario y vecindarios próximos, de calles locales y carreteras secundarias, souvenirs extraños, todos ellos aparecen no como podrían hacerlo en un documento social sino como en un diario, donde los significados importantes no son públicos y generales sino privados y secretos")

En cualquier caso la "democrática" filosofía visual de Egglestone, que nos recuerda en gran medida la moderna máxima de que en el caos no existe el error, se ha consolidado a lo largo de las últimas décadas como una de las claves en la evolución de la fotografía contemporánea, no sólo en el tratamiento del color como señalan todas las reseñas que de su obra se hacen, sino también y no menos importante, en un nuevo enfoque de la semántica visual, abordando los significados de las imágenes propuestas con una radical modernidad que ha calado y está presente en la obra de muchos de los mejores fotógrafos contemporáneos. Dicho de otra forma, Egglestone revolucionó el campo de la fotografía en color pero su innovación, al igual que en el caso de Meyerowitz al que dedicábamos el anterior post, no se queda solo en esto sino que es más profunda, hasta el punto de que su filosofía está entre las esencias más enraizadas de la ideología del arte contemporáneo.

Como siempre, les dejo una más que nunca democrática (por no decir aleatoria) selección que espero que disfruten de fotografías de William Egglestone, fotógrafo único y coleccionista de cámaras compulsivo. Solo Leicas tiene más de trescientas... sí, no es un error, he dicho más de trescientas Leicas. Para muchos eso debe ser algo parecido al paraíso ¿no creen ustedes? En fin, que tengan un feliz domingo, amigos.


© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston


© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston

© William Eggleston


William Eggleston con una Leica en su mano...

...y unas cuantas leicas más de su fabulosa colección a sus pies.